Animales

En la altiplanicie de la Giara se encuentra una gran variedad de especies animales. Los bosques de alcornoques, interrumpidos por la maquia mediterránea y la garriga, alternada con praderas y estanques, hacen de la meseta basáltica el refugio predilecto de una cantidad significativa de fauna. Entre los animales más famosos, se encuentran los pequeños caballos de la Giara. Éstos son animales salvajes, de media altura (no más de un metro y veinte centímetros), que aunque no son autóctonos, ocupan la altiplanicie desde tiempos inmemoriales. Su pelaje es brillante y alcanza tonos muy oscuros. La crin, larga y gruesa, el corte de los ojos en forma de almendra y el cuerpo ágil, dan a estos animales una belleza y gracia ciertamente sorprendente. Pequeños rebaños de caballitos pastan libremente y toman agua en los numerosos Paulis (estanques temporales), no muy lejos de las vacas, las cabras y los cerdos savajes. Actualmente viven en la meseta unos 700 ejemplares, de los cuales 300 pertenecen a algunos residentes de la zona y 180 al Instituto para el Aumento Ecuestre de Ozieri, comprometido desde hace años con la defensa de esta raza rústica. Es importante resaltar que los caballos de la Giara son un patrimonio inestimable, porque éstos conforman la última colonia de caballos salvajes existente en Europa.

 La fauna de la Giara incluye, además, algunas de las especies de mamíferos más comunes de los bosques de Sardegna: jabalíes, zorros, martas, conejos silvestres, liebres y puercoespines. Además de éstos, merecen ser mencionadas las muchas especies de aves terrestres y acuáticas que anidan en el área o que la atraviesan en su ruta migratoria; entre las que anidan en la Giara están el picogordo,  el zorzal charlo, la alondra totovía,  el alcaudón común, el escribano, la curruca rabilarga, el pájaro carpintero, el arrendajo y el abejaruco europeo; mientras que algunas de las aves migratorias que se pueden observar en la meseta son el tordo, el mirlo común, chocha perdiz, la paloma torcaz, la garza, el pato, la agachadiza común y el halcón de laguna. Los Paulis, por su parte, son un ecosistema rico y de grande interés faunístico, éstos alojan culebras, ranas y sapos, sanguijuelas, libélulas, escarabajos y dos especies arcaicas de crustáceos, el Lepidurus apus lubbocki y el Triops cancriformis, los cuales no han sufrido ningún cambio evolutivo en los últimos 200 millones de años.

 

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