Geología

El relieve de la Giara de Gesturi está formado por un basamento de rocas sedimentarias miocénicas de origen marino, coronado por un depósito pliocénico de lavas basálticas.

La potente secuencia margo-arenisca que forma el basamento, representa la típica sedimentación que tiene lugar como resultado de movimientos tectónicos. Dichos movimientos tectónicos, en este caso, llevaron a la separación del bloque sardo-corso del margen continental pirenaico-provenzal (Mioceno inferior), localizado en el centro del Mediterráneo. Los afloramientos del Mioceno, ubicados en la base y en las laderas de la Giara de Gesturi, tienen una potencia de 450 metros aproximadamente y se caracterizan por sus capas altamente fosilíferas.

El emplazamiento del basalto fue precedido, durante el Plioceno, por una fase de continentalidad y por el emplazamiento de la "Formación de Samassi", un complejo margo-arenisco-conglomerado, a menudo caótico, resultado de la reorganización de los sedimentos del Mioceno.

Las coberturas basálticas son atribuibles a eventos volcánicos con afinidades alcalinas y sub-alcalinas, relativos al Plioceno tardío. La morfología de la zona sugiere la presencia de dos centros de emisión: Zeppara Manna (580 msnm), en el noroeste de la meseta, en donde los basaltos alcanzan el grosor máximo (48 m aprox.) y Zepparedda (607 msnm), que surge en el sector sudeste, cuyos basaltos llegan a tener un espesor máximo de 8.7 m. En éste último, los basaltos se presentan en forma escoriácea y con una fractura marcada, aunque sin una dirección de preferencia clara.

En el revestimiento Cuaternario son frecuentes los bloques de basalto que, a raíz de los fenómenos de socavación de la línea de base (que han afectado el sustrato miocénico margo-arenoso), se derrumbaron y se deslizaron rápidamente.

 

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