Museos

Los pueblos del territorio del LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) "Giara de Gesturi" contribuyen, con sus propias estructuras, a formar el sistema de museos de la región de Marmilla. Éste sistema ha visto, en las últimas décadas, la creación de nuevas estructuras que cumplen un importante rol en la custodia y en la mejora del patrimonio natural, histórico, arqueológico y cultural, tangible e intangible, del territorio.

Se trata de museos diferentes que responden a la variedad temática presente en el territorio. Estas estructuras, sin embargo, comparten una concepción dinámica de sus objetivos y se presentan como lugares dedicados a la comprensión, al estudio, y a la preservación del mundo en el que las comunidades han tendido sus raíces. En general, presentan un enfoque educativo y, por lo tanto,  han desarrollado diferentes formas de colaboración con las escuelas y las universidades, organizando a menudo laboratorios de investigación abiertos al público y eventos que atraen la atención de las nuevas generaciones.

Trabajan de esta manera el Paleo Arque Centro de Genoni, guardián de importantes pruebas de la evolución de la vida y de la historia humana de la zona y el Centro de Interpretación Paleontológica y del Paisaje, establecido Nureci.

Los lugares elegidos para la preparación de los museos, suelen ser indicativos de los objetivos por éstos perseguidos: la restauración de los edificios del pasado, que han surgido en el centro de los diferentes pueblos, es un paso decisivo hacia la re-apropiación de la memoria colectiva de cada y la conciencia de su propia identidad. Son buenos ejemplos de este enfoque la Casa Museo Malloci, en Albagiara, cuya exposición, creada en el interior de un edificio de finales del siglo XIX, tiene una fuerte connotación etnográfica; la Casa Márica, en Gesturi,: el Centro Cultural Multimedia “Hilo de la memoria”, en Setzu; y el Museo del Caballo de la Giara, ubicado en la antigua Casa Serra, en Genoni. En el trabajo realizado en cada uno de ellos, resalta el compromiso incansable dirigido a mantener cada objeto y cada huella dejada por una tradición centenaria, con el objetivo de  compartirla con el mayor número de personas posible.

 

 

 

La familia Asquer (de Liguria), Vizcondes de Fluminimaggiore, se convirtieron en parte de la nobleza de Tuili, tras el matrimonio entre Giovanna Asquer y el primer conde de Tuili, Pedro Ripoll, celebrado en el 1775.

La construcción de la casa de la familia se completó a mediados del siglo XIX, en estilo neoclásico, y fue atribuída al arquitecto Gaetano Cima. Los Asquer vivieron allí desde el 1920, después del matrimonio entre Francesca Saveria Aymerich y el Vizconde Don Gavino Asquer. En los años ochenta del siglo XX, debido al cierre de la actividad agrícola allí desarrollada, la casa fue abandonada por sus propietarios.

En las últimas décadas, esta propiedad fue comprada por la alcaldía de Tuili, que la ha convertido en un centro cultural, en el cual se alojan el museo del aceite de oliva y el museo de los instrumentos musicales sardos.

La estructura está al frente de la iglesia parroquial de San Pedro y tiene una superficie de 6.000 metros cuadrados. En el centro del edificio se encuentra la casa patronal distribuída en dos niveles: en la planta baja, un tiempo, estaban las oficinas de la administración de la empresa agrícola y los espacios de la servidumbre; mientras que el primer piso, estaba la residencia privada de los Asquer. En el patio, se desarrollan las áreas de servicio, antes dedicadas a las actividades agrícolas (en particular, a la transformación de la aceituna) y pecuarias.

 

 

 

La Casa Márica, conocida como la Casa de las Artes y los Oficios, está cerca de la iglesia parroquial de Santa Teresa d'Avila, en la calle Fra Nicola  del casco histórico de Gesturi. Ésta  alberga en su interior una exposición permanente de obras y producciones del territorio. El objetivo es fomentar el intercambio cultural y la cooperación entre los que creen que la cultura y el arte pueden ser utilizados como medio de diálogo y punto de encuentro entre los pueblos. Por lo tanto, la estructura aloja periódicamente talleres de creatividad y eventos improvisados, con la participación de artistas y artesanos de todo el mundo.

El edificio cuenta con las características arquitectónicas típicas de la casa tradicional de la zona: un portal con arco de medio punto que da acceso al patio interior, el cual sigue los contornos de la topografía y tiene un pavimento de adoquines. Al patio se asoman las diferentes estructuras que componen el edificio, caracterizadas por sus techos a dos aguas hechos en  madera y cubiertos con tejas y por sus muros de bloques de piedra de dimensiones irregulares. El patio interior está rodeado de lollas (típicas galerías), definidas por columnas y arcos de piedra y por ventanas con marcos de madera.

 

 

En el casco histórico de Gesturi, a pocos metros de la iglesia parroquial y en la calle homónima, se encuentra la casa del Beato Nicolás. Éste es un edificio sencillo, que muestra las características típicas de las construcciones rurales de la zona.

Un gran portal en forma de arco, hecho de piedra, conduce al patio pavimentado con adoquines, sobre el cual se asoman la galería (un tiempo utilizada como refugio de animales), el loft (en donde se almacenaba el grano) y las habitaciones. Estas últimas, iluminadas por ventanas con contraventanas, conservan los muebles y los artefactos de uso diario originales, y evocan la vida doméstica y el trabajo en el campo. A diferencia de las paredes interiores, enyesadas y pintadas para cubrir la estructura de piedra, el techo de madera permanece visible.

La casa, recientemente renovada gracias a un financiamiento regional, es visitada por muchos peregrinos durante todo el año. Para recibir a éstos últimos la iglesia parroquial tiene un salón especial, desde el que se puede admirar el mosaico de vidrio que hace honor al Beato.  

 

 

 

La Casa Malloci, hoy en día museo etnográfico y arqueológico, es un edificio de finales del siglo XIX, que muestra las características de la arquitectura típica de las zonas rurales con economía agro-pastoral, y en particular, de la región de Marmilla.

Con su perfil multifuncional, la casa presenta un sistema de espacios, artefactos y equipos que dan testimonio de la mezcla, un tiempo inevitable, entre la vida del hogar y las actividades productivas.

El edificio consta de dos estructuras unidas casi perpendicularmente que forman una planta con forma de "L": la primera estructura, que da hacia la calle, se distribuye en dos plantas, y posee un desván con techo inclinado realizado en madera; la segunda, de un solo piso, presenta una galería con arcos que mira hacia el patio empedrado, al que se le accede a través de un estacionamiento con portal.

Las paredes fueron realizadas en bloques de piedra arenisca de tamaño desigual; la iluminación y la ventilación del interior, están garantizadas por las ventanas, que intervienen en las fachadas de manera perfectamente simétrica, y están equipadas con contraventanas, definidas por marcos de piedra con dinteles típicos de la arquitectura local.

En el centro de Setzu, a lo largo de la calle principal del pueblo, se encuentra el centro cultural Hilo de la memoria (Filo di memoria), ubicado en una antigua casa rural recientemente restaurada.

Inaugurado en el 2011, con el objetivo de contar la historia y enriquecer el patrimonio cultural del pueblo, el Centro se estructura en tres grandes salas, dos en la planta baja y una en el primer piso, dentro de las cuales ha sido realizado un fascinante recorrido multimedia, dedicado a la arqueología prehistórica y a las leyendas mitológicas que siempre han acompañado a los habitantes de Setzu.

El edificio se caracteriza por la unión de dos estructuras: en la fachada de la primera, que presenta dos pisos, se abren un portal con arco de madera, una pequeña entrada secundaria y algunas ventanas que garantizan la ventilación y la iluminación interior; la segunda, un poco más retirada con respecto a la calle, tiene un único piso y presenta dos salas con entrada independiente y ventanas perfectamente simétricas. La segunda estructura posee, además, un porche caracterizado por columnas de ladrillos, pavimento de losas de piedra y techo inclinado con realizado en madera y cubierto con tejas.