Recursos históricos y culturales

El LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) de la Giara de Gesturi forma parte de una región de carácter homogéneo - históricamente ligada a los patrones de asentamiento típicos de las zonas dedicadas al cultivo de cereales - marcada por una red de pequeños asentamientos muy dispersos. Los pueblos han sido, en muchos casos, afectados por fenómenos de despoblación particularmente agudos (aquí se concentran algunos de los pueblos de la isla con el menor número de habitantes), producidos por las dificultades económicas del sector el agrícola sardo. Éstas surgieron durante la mitad del siglo pasado, con la llegada de la modernidad. Y, sin embargo, esos países se pueden considerarse ricos, si tomamos en cuenta el patrimonio histórico y artístico, sin duda sorprendente, que custodian. Edificios sagrados, atribuibles a diferentes períodos, surgen en las estrechas calles de los diferentes centros poblados, al lado de importantes edificios civiles: construcciones vinculadas a la historia de la región y a la cultura rural que, durante los siglos, llegó a modificar el entorno en el que se desarrollaba.

La casa Asquer de Tuili, la casa Lavra de Genoni y el lugar de nacimiento del Beato Nicolás en Gesturi, son ejemplos de la vivienda típica rural del pasado, que en su diversidad, refleja las jerarquías sociales de entonces y la constante necesidad de unir los ambientes de trabajo con los domésticos. La tipología es más o menos la misma: una casa con patio interior, típica del Campidano y de las regiones vecinas, cuyas modificaciones recaen en el tamaño de la vivienda, directamente proporcional a las posibilidades económicas de los propietarios.

Volviendo a la arquitectura sagrada: en esta parte de Cerdeña hay muchas iglesias de forma austera, atribuibles al estilo Romanico; otras tienen los rasgos del gótico, como fue reproducido en la isla. A menudo se puede decir que los muebles y los objetos artísticos que se encuentran en el interior de las iglesias son de gran valor. Entre las joyas que vale la pena mencionar esta el imponente retablo, realizado por el Maestro de Castelsardo ubicado en la iglesia parroquial de San Pietro de Tuili: una obra maestra del arte renacentista sarda, declarado Monumento Nacional en el 1893.

No son tantas las obras de arte comparable a ésta última, pero son muchos los edificios capaces de contar el pasado de la región, la espiritualidad de los que en ella vivieron, la relación de éstos con la naturaleza que los rodeaba y la capacidad que tenían de tomar ventaja de las posibilidades del entorno, con esfuerzo e ingenio.

Cada pueblo forjó la estructura urbana que habría preservado durante siglos en torno al centro espiritual de su propia iglesia, expandiéndose hacia los pueblos vecinos, con quienes compartían la responsabilidad de cultivar la tierra. Y tal vez es esa misma tendencia a la expansión que explica la existencia de las iglesias rurales entre los pueblos, las cuales hoy en día son escenarios ideales para la realización de festivales y fiestas religiosas.

Éstas construcciones, sencillas y austeras, son de tamaño modesto, a menudo situadas cerca o sobre los restos de edificios sagrados dejados por civilizaciones anteriores. Una característica particular de estos pequeños santuarios es que gracias a su localización aislada, parecen tener una función especial: controlar el grano y la tierra que lo produce para garantir la sobrevivencia de los centros poblados de la Giara por muchos otros siglos.

 

 

La insistencia del padre Pietro Locci en el establecimiento de una nueva congregación de los Frailes Menores en el Municipio de Genoni y el asentimiento a sus demandas por parte de la autoridad eclesiástica competente, dieron como resultado, en el 1638, la construcción de un monasterio dedicado a San Sebastiano, en la parte occidental del pueblo.

Hasta finales del siglo XVIII, los monjes del monasterio organizaron dentro de él un orfanato, para ayudar y educar a los niños de los alrededores; al inicio la relación entre los religiosos y la comunidad local dió frutos y el convento, gracias a su valiosa biblioteca, jugó un papel importante, sobre todo a nivel cultural.

Desde finales del siglo XVIII hasta principios del XIX, la estructura vivió un período de declive, resultado de malentendidos entre los religiosos y la Municipalidad de Genoni que dieron lugar a acusaciones mutuas de negligencia e incumplimiento de los acuerdos firmados por las dos autoridades. Los frailes fueron acusados de no ofrecer una buena educación a los jóvenes, mientras que la administración fue criticada por no pagar a los maestros del convento.

La estructura se cerró y se dejó en estado de abandono. Sin embargo, en el sugestivo escenario de los jardines en terrazas, aún se puede ver la estructura, que recientemente se sometió a un cuidadoso trabajo de restauración, para poder mostrarla a los visitantes.

 

 

En la zona rural del municipio de Genoni, aislada del contexto urbano, se encuentra la Casa Lavra, un antiguo edificio recientemente reformado, que ahora es parte del Instituto para el Aumento Ecuestre de la Región Autónoma de Cerdeña. Alrededor del edificio se pueden apreciar grandes refugios, en los cuales se encuentra la mayor concentración de caballos salvajes de todo el territorio.

La planta de la casa, en forma de U, consta de tres edificios: los laterales se desarrollan en una sola planta; el cuerpo central, que un tiempo cumplió el rol de residencia, tiene dos pisos de altura.

El edificio consta de muros hecho de piedras de diferentes tamaños, unidas por un compuesto de  materiales inorgánicos y agua, y un techo a dos aguas cubierto de tejas. Las aberturas rectangulares presentas las típicas contraventanas; los corredores de acceso a las tres partes del edificio convergen en el patio. No muy lejos de la casa está un abrevadero, de modesto en tamaño, realizado en piedra.

 

A pocos kilómetros del pueblo de Gesturi, en un bosque de antiguos árboles, se encuentra la iglesia dedicada a la Madonna d'Itria, construida alrededor del 1620 y recientemente restaurada.

La iglesia, en estilo español, tiene un porche que se extiende por tres lados del edificio, con arcos de medio punto en el frente y arcos rebajados a lo largo de las paredes laterales, que muestran los bordes en piedra, más prominentes que las paredes revestidas en yeso. El techo, del cuerpo principal y de la galería, es una estructura de madera a dos aguas, cubierta en tejas; en el ingreso fueron emplazadas dos pequeñas campanas.

En el presbiterio está una pintura que representa a la Virgen María, rodeada por un manto azul estrellado, y al Niño, que tiende su mano derecha hacia una figura humana, probablemente un esclavo.

 

A las afueras del pueblo de Gesturi, dentro del cementerio municipal, se encuentra la iglesia de la Madonna del Rosario, sede de la homónima fraternidad desde el 1683.

Realizada entre los años 1500 y 1600, el edificio se caracteriza por sus formas simples y sobrias que ponen en relieve el estilo del siglo XVI; en el interior, con una sola sala y dos nichos laterales, se pueden observar los arcos que sostienen el techo a dos aguas de madera, sobre el que descansan las tejas.

El edificio, marcado por la presencia de contrafuertes y nichos laterales, presenta un paramento enyesado y pintado. La fachada muestra la configuración interna de la iglesia - un cuerpo central, delimitado por columnas de bloques de piedra y marco superior, y dos cuerpos laterales, con techo inclinado a un agua. Para coronar la estructura, fue colocado un campanario con dos luces, hecho de piedras de la zona y  decorado con una cruz central y dos pequeños mirlos laterales.

El portal de entrada con arco de medio punto, al que se le llega a través de un corto tramo de escaleras, y la ventana rectangular, dispuesta simétricamente en la fachada, destacan sobre la pared de yeso, por sus elementos estructurales de piedra.

En el pueblo de Genoni es posible visitar la iglesia de la Madonna del Sacro Cuore. Construida alrededor del 1638, contemporáneamente con el ex convento de San Sebastiano (del cual quedan solo algunos restos), que hasta el 800 fue concedido a los Frailes Menores, para asistir a los huérfanos de todos los pueblos de la zona.

La iglesia, originalmente dedicada a San Sebastiano, fue consagrada a la Madonna del Sacro Cuore en el último trimestre de 800, cuando el párroco hizo llegar desde Francia, la estatua a ella dedicada. En el lugar permanecen la iglesia recientemente restaurada, el jardín dividido en terrazas, y los restos del convento abandonado por los monjes en el siglo XIX.

Flanqueada por una plaza peatonal pavimentada, a la cual se accede por una rampa situada en la calle Madonna del Sacro Cuore, el edificio se caracteriza por una nave principal, con techo a dos aguas y marco de madera, y un pasillo secundario ubicado en el lado izquierdo, con techo a un agua. En el lado derecho, se encuentra el campanario; en la base de la torre está una puerta coronada por un arco de medio punto y una ventana rectangular.

La entrada principal, a la que se accede a través de un corto tramo de escalones de piedra, consta de un portal, por encima del cual hay una luneta que alberga la imagen de la Virgen. La iluminación interior de la iglesia está garantizada por las aberturas de la parte izquierda del edificio; estas aberturas tienen marcos de piedra que se distingue claramente del fondo revestido en yeso.